Alopecia

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¿QUÉ ES LA ALOPECIA?

La alopecia, erróneamente confundida con la calvicie, es la pérdida total o parcial del cabello, lo que puede ocurrir a cualquier edad.

El estrés se presenta como causa fundamental de la alopecia ya que largos períodos tensionales producen sustancias que disminuyen la circulación sanguínea del cuero cabelludo. Tal reducción de la irrigación sanguínea provoca una sensible disminución de la disponibilidad de nutrientes a los folículos pilosos entorpeciendo la función de síntesis proteica que forma el cabello. En los casos más ligeros se trata de una inhibición parcial, llegando a una inhibición total en los casos agudos.

El origen de esta condición es, generalmente, el daño celular provocado por la limitación de la irrigación sanguínea. Al producirse el daño celular se liberan sustancias antigénicas que sensibilizan al sistema inmunológico. Este último comienza la producción de anticuerpos específicos que pueden llegar a destruir las células que componen el folículo piloso.

La alopecia es una de las enfermedades dermatológicas que más preocupa a la humanidad, debido al alto valor estético que poseen los cabellos para ambos sexos en la mayoría de las civilizaciones.

La vitalidad de los cabellos se deteriora cuando se les somete a la acción de factores externos como la excesiva permanencia al sol y al aire, los cambios climáticos y las agresiones por contacto de las sustancias no afines utilizadas para su limpieza o embellecimiento.

Algunas de las enfermedades infecciosas o metabólicas, al igual que la excesiva tensión nerviosa, son igualmente nocivas.

Como resultado, los cabellos se tornan grasientos o resecos, quebradizos, con las puntas afiladas y sin brillo, comenzando a perderse de manera excesiva al lesionarse sus raíces.

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